Hasta la Victoria Siempre, Compañero Néstor


Por Mempo Giardinelli, publicado en Página 12 el jueves 28 de Octubre

"Escribo esto en caliente, en la misma mañana de la muerte anunciada de Néstor Kirchner, y ojalá me equivoque. Pero siento dolor y miedo y necesito expresarlo.

Pienso que estos días van a ser feísimos, con un carnaval de hipocresía en el Congreso, ya van a ver. Los muertos políticos van a estar ahí con sus jetas impertérritas. Los resucitados de gobiernos anteriores. Los lameculos profesionales que ahora se dicen “disidentes”. Los frívolos y los garcas que a diario dibujan Rudy y Dani. Todos ellos y ellas. Caras de plástico, de hierro fundido, de caca endurecida. Aplaudidos secretamente por los que ya están emitiendo mailes de alegría feroz.

Los veremos en la tele, los veo ya en este mediodía soleado que aquí en el Chaco, al menos, resplandece como para una mejor causa.

Nunca fui kirchnerista. Nunca vi a Néstor en persona, jamás estuve en un mismo lugar con él. Ni siquiera lo voté en 2003. Y se lo dije la única vez que me llamó por teléfono para pedirme que aceptara ser embajador argentino en Cuba.

Siempre dije y escribí que no me gustaba su estilo medio cachafaz, esa informalidad provocadora que lo caracterizaba. Su manera tan peronista de hacer política juntando agua clara y aceite usado y viscoso.

Pero lo fui respetando a medida que, con un poder que no tenía, tomaba velozmente medidas que la Argentina necesitaba y casi todos veníamos pidiendo a gritos. Y que enumero ahora, porque en el futuro inmediato me parece que tendremos que subrayar estos recuentos para marcar diferencias. Fue él, o su gobierno, y ahora el de Cristina:

- El que cambió la política pública de derechos humanos en la Argentina. Nada menos. Ahora algunos dicen estar “hartos” del asunto, como otros criticaron siempre que era una política más declarativa que otra cosa. Pero Néstor lo hizo: lo empezó y fue consecuente. Y así se ganó el respeto de millones.

- El que cambió la Corte Suprema de Justicia, y no importa si después la Corte no ha sabido cambiar a la Justicia argentina.

- El que abrió los archivos de los servicios secretos y con ello reorientó el juicio por los atentados sufridos por la comunidad judía en los ’90.

- El que recuperó el control público del Correo, de Aguas, de Aerolíneas.

- El que impulsó y logró la nulidad de las leyes que impedían conocer la verdad y castigar a los culpables del genocidio.

- El que cambió nuestra política exterior terminando con las claudicantes relaciones carnales y otras payasadas.

- El que dispuso una consecuente y progresista política educativa como no tuvimos por décadas, y el que cambió la infame Ley Federal de Educación menemista por la actual, que es democrática e inclusiva.

- El que empezó a cambiar la política hacia los maestros y los jubilados, que por muchos años fueron los dos sectores salarialmente más atrasados del país.

- El que cambió radicalmente la política de defensa, de manera que ahora este país empieza a tener unas Fuerzas Armadas diferentes, democráticas y sometidas al poder político por primera vez en su historia.

- El que inició una gestión plural en la cultura, que ahora abarca todo el país y no sólo la ciudad de Buenos Aires.

- El que comenzó la primera reforma fiscal en décadas, a la que todavía le falta mucho pero hoy permite recaudaciones record.

- El que renegoció la deuda externa y terminó con la estúpida dictadura del FMI. Y por primera vez maneja el Banco Central con una política nacional y con record de divisas.

- El que liquidó el infame negocio de las AFJP y recuperó para el Estado la previsión social.

- El que con la nueva ley de medios empezó a limitar el poder absoluto de la dictadura periodística privada que todavía distorsiona la cabeza de millones de compatriotas.

- El que impulsó la ley de matrimonio igualitario y mantiene una política antidiscriminatoria como jamás tuvimos.

- El que gestionó un crecimiento económico de los más altos del mundo, con recuperación industrial evidente, estabilidad de casi una década y disminución del desempleo. Y va por más, porque se acerca la nueva legislación de entidades bancarias, que terminará un día de éstos con las herencias de Martínez de Hoz y de Cavallo.

Néstor lo hizo. Junto a Cristina, que lo sigue haciendo. Con innumerables errores, desde ya. Con metidas de pata, corruptelas y turbiedades varias y algunas muy irritantes, funcionarios impresentables, cierta belicosidad inútil y lo que se quiera reprocharles, todo eso que a muchos como yo nos dificulta declararnos kirchneristas, o nos lo impide.

Pero sólo los miserables olvidan que la corrupción en la Argentina es connatural desde que la reinventaron los mil veces malditos dictadores y el riojano ídem.

De manera que sin justificarle ni un centavo mal habido a nadie, en esta hora hay que recordarle a la nación toda que nadie, pero nadie, y ningún presidente desde por lo menos Juan Perón entre el ’46 y el ’55, produjo tantos y tan profundos cambios positivos en y para la vida nacional.

A ver si alguien puede decir lo contrario.

De manera que menudos méritos los de este flaco bizco, desfachatado, contradictorio y de caminar ladeado, como el de los pingüinos.

Sí, escribo esto adolorido y con miedo, en esta jodida mañana de sol, y desolado también, como millones de argentinos, un poco por este hombre que Estela de Carlotto acaba de definir como “indispensable” y otro poco por nosotros, por nuestro amado y pobrecito país.

Y redoblo mi ruego de que Cristina se cuide, y la cuidemos. Se nos viene encima un año tremendo, con las jaurías sedientas y capaces de cualquier cosa por recuperar el miserable poder que tuvieron y perdieron gracias a quienes ellos llamaron despreciativamente “Los K” y nosotros, los argentinos de a pie, los ciudadanos y ciudadanas que no comemos masitas envenenadas por la prensa y la tele del sistema mediático privado, probablemente y en adelante los recordaremos como “Néstor y Cristina, los que cambiaron la Argentina”.

Descanse en paz, Néstor Kirchner, con todos sus errores, defectos y miserias si las tuvo, pero sobre todo con sus enormes aciertos. Y aguante Cristina. Que no está sola.

Y los demás, nosotros, a apechugar. ¿O acaso hemos hecho otra cosa en nuestras vidas y en este país?"

Desde el Oeste un rumor...



"Era muy de mañana, y yo acababa de ponerle a mi mujer una inyección de morfina (sus dolores lo hacían necesario cada tres horas). El coronel Perón había sido traído ya desde Martín García. Mi domicilio era este mismo departamento de calle Rivadavia. De pronto me llegó desde el Oeste un rumor como de multitudes que avanzaban gritando y cantando por la calle Rivadavia: el rumor fue creciendo y agigantándose, hasta que reconocí primero la música de una canción popular y, enseguida, su letra:
'Yo te daré/
te daré, Patria hermosa,/
te daré una cosa,/
una cosa que empieza con P/
Perooón'.
Y aquel 'Perón' resonaba periódicamente como un cañonazo.
Me vestí apresuradamente, bajé a la calle y me uní a la multitud que avanzaba rumbo a la Plaza de Mayo. Vi, reconocí, y amé los miles de rostros que la integraban no había rencor en ellos, sino la alegría de salir a la visibilidad en reclamo de su líder. Era la Argentina 'invisible' que algunos habían anunciado literariamente, sin conocer ni amar sus millones de caras concretas, y que no bien las conocieron les dieron la espalda. Desde aquellas horas me hice peronista."
LEOPOLDO MARECHAL (1900-1970)

EL PAPEL DE PAPEL PRENSA

En primer lugar, queremos felicitar la iniciativa de nuestra Presidenta Cristina Fernández, de enviar un proyecto al Congreso de la Nación, para que declare de interés público la producción del papel. No sólo porque los medios de comunicación deben tener la libertad de informar, sino porque también los ciudadanos debemos tener la libertd de informarnos. Las comunicaciones y el manejo de la información son fundamentales, porque permiten generar y formar opinión en las personas sobre todos los acontecimientos de los que no son directamente actores o testigos, y fijan la agenda de los debates. Como ya lo supo expresar Chávez, los medios de comunicación deben ser una herramienta de transformación que los movimientos populares no debemos dejar en manos de quienes lucran con ellos, y gracias a ellos, en contra de los intereses del Pueblo. Y en este sentido ha avanzado nuestra Presidenta.
Ejemplos miles, en todo el mundo y toda la historia, dan cuenta de la importancia de la palabra y de la información. Y la derecha nunca la dejó en manos del Pueblo. En la Inquisición se implementó la quema de libros de una manera vulgar y masiva, para imponer una hegemónica cultura, de la misma manera que todos los gobiernos dictatoriales implementaron la censura con el mismo fin.
Personajes como Foucault han escrito grandes obras acerca de la importancia de las palabras y su significado como parte de la cultura de un pueblo; gestan su identidad. Los significados impregnan de una cierta idea y connotación postiva o negativa a determinadas palabras, de manera tal que la lucha por el poder, siempre ha incluido como uno de sus ejes, la lucha por el significado. Los sectores dominantes pueden dominar al Pueblo, si manejan su palabra. Como dijo John William Cooke: “En un país colonial las oligarquías son las dueñas de los diccionarios.”
Los sectores oligárquicos nos han permitido usar ciertas palabras, y nos han vedado otras, y han llenado de significados hegemónicos y funcionales a aquellas que alguna vez significaron algo profundo y peligroso para el mantenimiento del status quo. Durante años no se pudo pronunciar el nombre el nombre del Gral. Perón, o cantar la Marcha Peronista, con la clara intención de vaciarlos de contenido. Palabras inconvenientes para los sectores de poder pasaron a ser descalificatorias, negativas, sinónimos de desorden: revolución, subversión, zurdo. De hecho, la palabra peronista, es un término que ha sido viciado a lo largo de los años, y hoy en día sigue siendo objeto de una lucha constante que se da con el objetivo de resignificarlo.
Las palabras tienen una importancia trascendental, y es necesario que el Pueblo les dé vida. Ya lo hizo Evita, cuando tomó el término "descamisados", lo expropió de las clases dominantes y se lo devolvió al Pueblo con un valor nuevo y propio de las masas que se apropiaban de él. Lo hizo Cooke, cuando se refirió al "hecho maldito", y lo hacemos ahora, cuando podemos hablar de los "putos peronistas" o de la "mierda oficialista".
De la Patria pudo hablar Hitler, pero jamás esa palabra sonó en su boca, como sí lo hizo en los labios de San Martín y Bolívar. El Pueblo hace su lengua, y construye sus palabras y significados. Y hoy día no sólo está recuperando las calles, si no también, y justamente, la palabra. Estamos, los argentinos y argentinas, debatiendo conceptos, ideas, proyectos. Estamos definiendo nuestro futuro, y reconstruyendo nuestro pasado. Y en esta pelea cuerpo a cuerpo, no hay lugar para silencios. Las movilizaciones en defensa de la nueva Ley de Radiodifusión han puesto en evidencia la dimensión que ha tomado este tema en la sociedad, y han hecho evidente que tras tantos años de censura, la gente quiere salir nuevamente a expresarse.
Muchos han salido a decir que las últimas decisiones tomadas por la Presidenta Cristina Fernández, son autoritarias, y que tienen el interés de monopolizar los medios de comunicación. Pero el hecho de debatir si es o no democrático el manejo actual de la empresa Papel Prensa, o la misma investigación de éste, y también su traspaso de dueños en los años de la dictadura, es ya de por sí democrático. Y si se puede desarrollar ahora, es gracias a los canales que abre este Gobierno Nacional, para que llegue a la opinión pública la discusión de muchos temas que hasta ahora se mantenían cerrados.
El Gobierno de Cristina Fernández, y de Néstor antes, ha no sólo respaldado sino además promovido que el Pueblo crezca y se retroalimente con sus propias prácticas culturales. Que recupere la cultura de "industria nacional y popular" que vuelva a ser autora de su historia, y artista de su cultura.
La prensa, el Papel Prensa, vuelve a estar hoy en manos del Pueblo.
¡Vamos Néstor! ¡Vamos Cristina!

11 DE OCTUBRE - ÚLTIMO DÍA DE LIBERTAD DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS

12 de octubre de 1492 constituye el día a partir del cual se hace sistemático el avance de las tropas coloniales sobre el territorio americano. En nombre de los Reyes avanzaron; en nombre del comercio asesinaron; y en nombre de Dios bastardearon y destruyeron las costumbres y religiones de los Pueblos de la región.
Los saqueos, la saña, las traiciones, todo se complotó en una gran destrucción de las comunidades, que fueron puestas al servicio de los intereses de la Corona, y de los sádicos de turno. La estructura productiva de nuestras naciones arrastra las condiciones de sometimiento de aquellos años. Y sin embargo, nos urge, desde este espacio, honrar a los Pueblos originarios y su resistencia. Ellos tuvieron que hacer frente a las violaciones, los saqueos, las matanzas, la esclavitud. A la prohibición de mantener un estilo de vida que les era propio, que se había gestado con su historia. Al intento de destruir sus tradiciones.
No caeremos en aquella idea fantástica de que aquellos eran maravillosos, sin defectos, puros. Fueron Pueblos con guerras, con crímenes, con corrupción. Fueron Pueblos. Y como tales, tuvieron costumbres, problemas, sistemas de gobierno, y la capacidad para ser artífices de su propia historia. Tuvieron cultura. Y el tiempo pasado en estos verbos es un error. Estos Pueblos aún existen y tienen cultura. El colonialismo no sólo fue grave por haber pretendido destruirlos física, mental y culturalmente. Fue grave porque las consecuencias de ello perduran hasta hoy. En las escuelas nos enseñan sobre las comunidades indígenas como si ya no existieran. Para conocer cómo vivían debemos ir a un museo. ¿Y para ver cómo viven ahora?
Debemos honrar su resistencia que fue no sólo durante los más de 300 años de dominación colonial, si no durante todos los años que le siguieron. Creemos que recobrar nuestra historia es también entender el lugar que ocupan estas culturas, tanto en el pasado como en el presente, y que de a poco vamos recomponiendo el tejido cultural que nos une como Pueblo.

Para con los Pueblos originarios también: ni olvido ni perdón.

medio pan y un libro



Locución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.

Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre', piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor', y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!' Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura'. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.

El derecho a soñar


Hoy Eduardo Galeano cumple 70 años. Ante la hermosura, la certeza, la esperanza de su palabra, nosotros no podemos menos que desearle un feliz cumpleaños, unos felices años venideros.
Y aquí un regalo suyo, de esos que nos hace él al decir cosas como esta:


"... Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:
el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;
en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;
la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;
el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;
la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;
se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;
en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;
los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;
los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;
los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;
los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;
la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;
la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;
nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;
el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;
la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;
nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;
los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;
los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;
la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;
la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;
la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;
una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú;
en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;
la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;
la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;
serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;
los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;
seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;
la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero."

"El teatro es la más alta escuela de la humanidad"


El 30 de Agosto de 1902 nacía en esta ciudad el poeta y narrador, Leónidas Barletta. Perteneció al grupo llamado “los de Boedo”, de ideología inconformista y promotores del arte social, enfrentados a “los de Florida” cuya avanzada era netamente literaria y estética. Desde Boedo, Barletta era uno de los principales impulsores de un teatro crítico y cercano al pueblo. Fueron su tenacidad y su experiencia -ya que además había participado de los grupos Teatro Libre, Teatro Experimental Argentino y El Tábano- las que permitieron la fundación del Teatro del Pueblo a fines de 1930.




Fragmento de "Un señor de Levita":

"Aunque la línea divisoria no se viese, la ciudad tenía al sur, las casuchas de chapas de cinc y madera, los conventillos lóbregos; al norte, los palacios, las mansiones, los hoteles de lujo. Al sur, la pestilencia del Riachuelo, el cemnterio de los barcos, las ratas, las inmundicias, las calles de piedra; al norte, el Rosedal, los parques floridos, las avenidas asfaltadas.

Al sur las carnavaladas con comparsas ruidosas de candombe; al norte los corsos de flores, los desfiles militares, el teatro lírico al aire libre. Al sur las fondas de pescaditos fritos, al norte, los salones de té. Al sur, los pintores bohemios, al norte, los coleccionistas, las galerías de arte, el Museo. Al sur, las fábricas con humo y el hollín de sus chimeneas; al norte, el Jardín Botánico, el Zoológico, La Rural. Al sur, los corralones; al norte, los "stud" de "pur sang". Al sur, los barcos de carga; al norte, el aeroparque. Al sur, los boteros para pasar de una orilla a la otra; al norte, las regatas. Al sur, "pizza, fainá y fugazza de cebolla"; al norte, bizcochitos "Bellas Artes". Al sur, "Confitería El Tren Mixto"; al norte, "Confitería del Auila". Al sur, "Casa Amarilla", que abastecía la ciudad de papas y de ratas y al norte, Palermo, con su carga de uvas y frutillas. Al sur, la Casa Cuna, el Patronato de la Infancia; al norte, las Damas de Beneficencia, ·La Pouponn iere". Al sur, Santo Somingo, San Cayetano, San Juan Bautista, Santa Catalina, Santa Lucía, Nuestra Señora del Huerto, Corazón de Jesús para los pobres; al norte, para los ricos, de las Victorias, de la Merced del Socorro, del Pilar, San Nicolás, Santísimo Sacramento. Pero en el sur estaba la Biblioteca Nacional y en el norte, el Hipódromo, "para el fomento de la raza caballar". Sin embargo, el desequilibrio persistía: al sur, los desagües cloacales; al norte, los filtros del agua potable."


Y un último regalo sobre este hombre que afirmaba que podía enseñarle a alguien a ser actor, pero no se puede enseñar a ser artista: un hombre de teatro.

La Cultura Avanza

Ley de Puntos de Cultura:

Más de treinta organizaciones culturales comunitarias de distintos lugares del país se convocaron el jueves 15, para compartir la promoción de los Puntos de Cultura, una iniciativa clave para la democratización cultural y el fortalecimiento del arte autogestivo y comunitario
Construir el camino: Sobre los principales motivos que dieron pie al surgimiento al encuentro, Eduardo Balán, integrante de El Culebrón Timbal, remarcó que “la reunión tiene un motivo coyuntural muy importante, tiene que ver con un anteproyecto de norma legislativa que fue aprobado en el Parlamento del Mercosur y que está presentado en el Congreso de la Nación en la Comisión de Relaciones Exteriores. Por el momento está trabado ahí pero a lo largo del año seguramente sea tratado. Es un anteproyecto de norma legislativa que trata sobre una política que se llama Puntos de Cultura.”
Puntos de Cultura es una política encarada por el Ministerio de Cultura de Brasil en el marco del programa Cultura Viva. Consiste en la asignación de un porcentaje del Presupuesto Público nacional a la promoción de las actividades y grupos de la cultura y la comunicación ya existentes en el territorio. En la implementación de los Puntos de Cultura se selecciona iniciativas culturales que involucran a la comunidad en actividades de arte, cultura, ciudadanía y economía solidaria que pasan a recibir fondos públicos federales para potenciar y fortalecer sus trabajos. Esto se realiza a partir de concursos transparentes y con participación de varios sectores, tanto públicos como sociales
La concreción de esta inciativa, permitirá será por una parte, un importante apoyo a periódicos barriales, centros culturales comunitarios, escuelas de arte, grupos de teatro, bibliotecas. Pero también será un complemento necesario para otros espacios que están generando avances significativos en cuestiones normativas: tanto para los medios de comunicación popular (que con el logro de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual han comenzado el camino para transformar el esquema de medios en nuestro país) como para los músicos independientes (que esta semana lograron que entre en el Congreso el proyecto de Ley de la Música). Uno de los tópicos del encuentro fue la proyección de proponer el 0,1% del Presupuesto Público Nacional como monto a implementar, lo que permitiría la financiación de 3 mil Puntos de Cultura en todo el país.El marco es auspicioso, mientras se generan los procesos en torno a la Ley de la Música, la recientemente anunciada Ley Federal de Cultura, y con la reglamentación de Ley de Comunicación, la campaña por los Puntos ya está en marcha en nuestro país.

agenda:
  • 5 de agosto: segunda reunión en la sede de la coordinación nacional Hacia una Constituyente Social, en Chacabuco 917, San Telmo.
  • 1 de noviembre, fecha en la que se recuerda el nacimiento de Homero Manzi, se planea una gran acción cultural nacional generada desde las organizaciones sociales y grupos artisticos culturales, con epicentro en el Congreso, para promover el tratatamiento parlamentario de la normativa.

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Ojalá que la venta de arroz suba por los techos


El desenlace
Después de un arduo debate en la cámara alta, una batalla más fue ganada por el campo popular. Al decir campo popular quiero decir aquellos luchamos constantemente por una sociedad más justa e igualitaria, en todas sus esferas.
La ampliación de derechos que conllevan los 33 votos positivos contra los 27 “no positivos”, es inconmensurable. En principio, es un reconocimiento a la existencia de la diversidad entre las personas, y consecuentemente, el derecho de todos y todas a la igualdad ante la ley y el Estado. Dentro de las casas se pensará lo que se piense, y eso no puede ser juzgado públicamente. Pero el Estado debe mantener un papel neutral y asegurar la dignidad, la justicia y el acceso a los derechos civiles de todas las personas por igual. Como dijo Daniel Filmus “la historia es la conquista de derechos”, y hoy se ha dado un gran paso en nuestra historia.
Tenemos un motivo más para celebrar, y tomar las riendas de la responsabilidad para la construcción de una sociedad que deje de lado los prejuicios y juzgue a los demás teniendo primero en cuenta que todos somos seres humanos, y por lo tanto, iguales. Partiendo de esta premisa, los debates son numerosos y podrán ser muy fructíferos.

Cátedra de los Libertadores

“La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino.” - Simón Bolívar -
Hoy a las 10.30 de la mañana en la Casa del Bicentenario (Riobamba 985) comienza este ciclo de charlas y debates. Ricardo Feletti, Fernando Porta, el ecuatoriano Pedro Páez (al frente del Banco del Sur) y Pedro Brieger intercambiarán ideas sobre el primer gran eje temático de la flamante Cátedra: los proyectos de unidad latinoamericana.

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Igualdad

Qué hay detrás de la discusión sobre el matrimonio de personas del mismo sexo
Como con muchos otros temas que son centro del debate político y social en los últimos tiempos, el eje de la discusión se corre constantemente para ocultar sus cimientos. Entonces, pongamos en el centro de la cuestión lo que está en juego en la puja sobre la ley entre personas del mismo sexo: la igualdad de derechos ante la ley para todos los hombres y mujeres. Algo básico, si se quiere. Pero en los argumentos esgrimidos por los diferentes sectores que están contra este proyecto, plagados de sentido común y subjetivismo enredado en luchas de poder, el acceso a derechos igualitarios y antidiscriminatorios no parece cuasarles picazón. La sociedad cambia con el tiempo. Sus instituciones, también mutan. Entonces, ¿qué se invoca en defensa de un estado de cosas que promueve la desigualdad jurídica y social de quienes elijen una identidad sexual distinta a la hétero? Meros supuestos: de normalidad,, de moralidad, de corrección. Es indispensable que desde todos los órdenes (políticos, científicos, incluso religiosos) el debate se haga con seriedad. Aunque muchos sectores reaccionarios, que esconden con sus argumentos el más claro racismo, no lo quieran, la realidad es una y sobre ella hay que moverse: existen los homosexuales, se encuentran, se aman y forman familias. La familia hoy es distinta a lo que se sostiene que debería ser: una suerte de modelo arcaico de familia burguesa y medieval. Esto también es una realidad existente y no una consecuencia “demoníaca” de la unión entre personas de distinto sexo. Así como también existen las familias “ensambladas” (padres separados, hijos de matrimonios anteriores, medios hermanos), las familias sostenidas por una madre o un padre y no por ambos, las familias de padres/madres homosexuales son modelos distintos y constituyen la normalidad. Normalidad en cuanto a que son cosas que suceden, más allá de la opinión que de ellas se tengan. Sobre esta realidad se debe legislar y aquí la pregunta ¿no es discriminatorio impedir el acceso a derechos civiles a personas por ser “diferentes”? Eva Perón dijo que “allí donde hay una necesidad, nace un derecho”. Es necesario para estas parejas obtener la legalidad de su vínculo, la protección de la ley, el otorgamiento de sus derechos asociados (como las licencias laborales post casamiento) y el derecho a tener y criar sus propios hijos. Como dijo Carlos Figari en esta nota, “En el campo del conocimiento científico, en cambio, la abrumadora mayoría de estudios realizados en los últimos 40 años en varios países, una y otra vez, concluyen que no hay ninguna diferencia sustantiva entre los niños y niñas por haber sido criados en uno u otro entorno familiar. En el mismo sentido se han pronunciado las principales asociaciones profesionales y académicas..” Quédense tranquilos que la familia no cambiará y se desviará hacia el infierno, porque ya ha cambiado, señores.
Una propuesta desde la Iglesia fue la de un plesbicito: preguntarle a la sociedad si está de acuerdo o no con el matrimonio entre personas del mismo sexo. Siguiendo la reflexión de Ignacio Blanco, Marcelo Ciaramella, Eduardo de la Serna y otros religiosos: “si se trata de un reconocimiento de derechos de las minorías, ¿se puede plesbicitar lo que es justo?”. La respuesta desde este espacio es NO. Una vez más, la Iglesia está disputando poder. Al igual que sucedió con los debates de antaño sobre la educación laica y sobre el matrimonio civil, la concreción de esta ley le quita el poder de la definición de normalidad, gran herramienta para la opresión, la represión y el control social. Ya de por sí es un golpe duro para ellos el hecho de que esta discusión haya tomado el revuelo público que tomó: la verdad es una construcción social y el pensamiento se resiste a ser homogeneizado.
Ahora queda en mano de los Senadores electos democráticamente la sansión de un proyecto de ley que apunta a la inclusión de una minoría que merece su reconocimiento y su consecuente acceso a los derechos que tenemos todos, tal como lo hicieron muchos otros países del mundo, entre ellos muchos de los que se invocan como modelos de progreso y civilización. Que la democracia no se les escape de las manos.

buenos y mejores aires

Hay que ir acostumbrándose de a poco
la jornada es tan plena tan bien fundada
que nadie se anima a partirla en dos

las cábalas se ocultan tras las columnas y los arbolitos
los pésames se van chapoteando entre nubes
hasta el hollín se demora en los toldos

pocas veces amaneció tan invencible

el pueblo andrajoso y bienaventurado
regresa con su olor que acalambra al barrio norte
con su miseria que asusta a los miserables
con su hambre que aterra a los dietistas del imperio

el pueblo regresa puteando alegremente
desanda sus lunas de humillación
traga las desventajas y las muertes
rescata consignas de las alcantarillas
y las escribe a lo ancho del cielo
le da al bombo con su más generoso rencor
y despliega la enorme pancarta de sus montoneros
desde la casa rosada donde tiene lugar el exorcismo
hasta la verde memoria del queharán

por la perpetua rivadavia
ruedan colmados semi remolques
generaciones casi repletas

frente a los enarbolados rostros de trelew
hombres condecorados por el aguante y la osadía
dejan que en el consolado desconsuelo
broten por fin los vivas y las lágrimas

es posible que estos resistentes estos fieles
nada sepan de materialismo histórico o de jorge luis borges
pero trelew lo llevan en sí mismos como un coágulo
y el coágulo trelew se vuelve brújula

por eso en este jardín no hay senderos que se bifurquen
el coágulo-brújula apunta sin vacilación hacia devoto
adiós al laberinto adiós al dédalo
adiós al relajo en antiguas lenguas germánicas

este camino es recto
el pueblo avanza puteando alegremente
y las puteadas tampoco se bifurcan
dan en el blanco y al igual
que en el viejo parque japonés de retiro
los quepis van cayendo como patos
entre las verdes olas de madera

por rivadavia pasan generaciones
pasan camiones como tribunas

el lunes abrirán los grandes bancos
sus puertas segurísimas
mas no serán los mismos

se instalarán los oligarcas
en sus inodoros rosa pálido
más no serán los mismos

los consabidos asesores y aun los sinsabidos
leerán making a president y la santa biblia
mas no serán los mismos

en modestos y cautos titulares
la nación y la prensa mostrarán su amargura
mas no serán los mismos

después de todo no está mal
que en su primera faena de poder
con más intuición que las computadoras políticas
y más sinceridad que los partidos electrónicos
la libertad para los suyos

la jornada es tan plena
que nadie se anima a concluirla

en devoto las puertas rechinan
los calabozos retumban a vacío
y en las paredes dice patria o muerte.

Mario Benedetti - Buenos Aires, 25 de mayo de 1973.

Rizoma Naciente



Érase una vez domingo 20 de Junio.




Un Rizoma estaba listo para nacer...











y para darle ardua lucha a la


CuLtUrA MeRmElAdA





Preparamos Villa Victoria (gracias!) para que muchos artistas muestren su arte, su vida y esto fue lo que pasó:









Lautaro Parada





expuso sus cuadros



en óleo pastel












Mirá lo que hace maraña con tu basura: de izquierda a derecha y de arriba a abajo: "El desvelado", "Polvo de Ladrillo", "Es un tronco" y "La verdadera guerra fría".
















Gustavo Zambianchi es un dibujante de historietas.






Nicolás Mallorens nos deleitó con sus cuadernos de viaje en los

que relata sus travesías y travesuras por hermosos parajes

latinoamericanos a través de sus magníficos dibujos que

transmiten la esencia de cada lugar, cada persona...

vean más también enwww.dibiajante.blogspot.com





















el cine como arma
proyección de cortos





Mucha música de la mano de T O V I E N. Regálense la alegría del día y denle click + play en www.myspace.com/tovien
















Tocó también "papitos separados" y otra banda más.








El movimiento llegó con las danzas folklóricas latinoamericanas, las chichis agitaron pañuelos y caderas


Espectacular espectáculo de Salamín y Contactito




Bruno Bruneli y la esfera, como si fueran parte del mismo cuerpo























y la señorita Paz Davico cerró la noche
con tres monólogos de Alejandro Urdapilleta





lo mejor de la jornada: muchas personas compartiendo un momento, riendo, charlando, disfrutando... mucha alegría.



Manifiesto del Centro Cultural Rizoma
“Espacio de expresión cultural y artístico con contenido político y social”

Creemos que es necesario construir un espacio amplio, colectivo, plural, donde puedan confluir todas aquellas subjetividades tanto individuales como grupales que deseen a través del arte ser canales de transmisión de pensamientos, ideales, valores, sensaciones, inquietudes, preguntas, sentimientos. El Centro Cultural Rizoma, herramienta de la Corriente Popular Cooke, nace con la idea de generar un espacio de inclusión de los distintos actores sociales del barrio teniendo como foco el espectro juvenil. La juventud es la posibilidad misma del despertar y del cambio. Creemos firmemente en lo indispensable de generar arte con sentido, provocador, didáctico, aquel capaz de mostrar las grandes situaciones de la existencia y cómo se mueven los sujetos dentro de ellas, como fuente para la creación y el acercamiento entre los seres humanos, reconociéndonos como iguales. Provocar es saber qué se dice y decir lo que no se debe decir. Intentamos, por ende, ser puentes capaces de unir a los distintos sectores del barrio a través de la conformación de nuevos espacios de expresión y de desarrollo de las capacidades artísticas modificadoras de la realidad.
Queremos explorar las diversas experiencias que posibiliten el desarrollo de un pensamiento crítico acerca de la sociedad, teniendo en cuenta que en un mismo espacio social histórico y tal como sucede en la actualidad, interactúan y se confrontan elecciones de vida, actores sociales que encarnan distintos tipos de intereses y proyectos del mundo. Estos sectores podrían convertirse en verdaderas fuerzas culturales y es nuestra intención construir un espacio donde puedan conocerse, reconocerse y retroalimentarse.

***

Contexto histórico social:
“En esta sociedad hay tres segmentos que tienen permiso para romper
con los elementos sociales: el loco, el delincuente y el artista.
El loco y el delincuente son encarcelados, pero el artista no.” (Rodolfo Nomé)
No existen conceptos neutrales o asépticos de cultura. Estos son siempre operativos y emergentes de una determinada concepción política del mundo y demarcan determinadas líneas de acción, orientan a los agentes en un sentido u otro y además, clasifican.
Hace más de un siglo vivimos como sociedad un proceso de comercialización de la cultura. El arte se transformó en una mercancía, utilizada por los agentes políticos de turno en busca de resultados a su favor, dejando de lado la función real de la cultura como formadora y transmisora de valores, creencias, costumbres, normas. O mejor dicho, transmitiendo a través de ella los valores necesarios para mantener la hegemonía reinante.
El neoliberalismo no sólo intentó destruir las instancias comunitarias creadas por la modernidad (tales como el sindicato, los movimientos sociales y el Estado democrático) sino que su proyecto de atomización de la sociedad reduce a la persona a la condición de individuo desconectado de la coyuntura social-política-económica en la cual se inserta, y coonsiderándolo como mero consumidor, extendiéndose esta condición a la esfera cultural. Es necesario, para comprender al neoliberalismo en la región y en el país, hablar de las dictaduras sangrientas, que fueron la puerta de entrada hacia una nueva fase del capitalismo. Los sectores más concentrados, ligados a los intereses estadounidenses, al encontrarse con una juventud organizada que denunciaba las barbaridades del sistema y consecuentemente actuaba en pos de una sociedad justa y equitativa, decidieron tomar la vía antidemocrática y sangrienta para reinstalar al liberalismo económico en la región en base al terror sistematizado, el miedo y la censura.
Luego, el neoliberalismo de la Argentina menemista no sólo tuvo un fuerte impacto en la dimensión económica, sino también en la estructura social. El desempleo, la economía irreal de las finanzas, las relaciones de sumisión con Estados Unidos y la privatización del Estado, generaron la desarticulación de ámbitos comunes obstaculizando la creación de cultura popular. Cambiamos cultura por espectáculo, creación colectiva por consumo individual. La visión social que emergió de esa década poco o nada tenía que ver con el país previo, modificó radicalmente las formas de vida, los imaginarios sociales y los intercambios entre los miembros de la sociedad.
Los valores impuestos fueron basados en un hiperindividualismo arrasador; cristalizó un sentido común que desgarró las viejas identidades y los antiguos intercambios. Se trató, entonces, de una transformación profunda que cambió los valores y convicciones, alcanzando, a su vez, las formas más elementales de la vida cotidiana y la reconversión de los mapas urbanos y las relaciones sociales. Cuando uno habla del arte para la transformación social, habla de devolver, reintegrar, re-ligar el arte al lugar donde siempre estuvo: la vida cotidiana.
Casi sin darnos cuenta, los argentinos nos volvimos extraños entre nosotros rompiendo las viejas tramas de pertenencia y de cruce para apuntalarnos en una lógica de la sospecha y del encerramiento. Se perdió una costumbre bien nuestra, la de los cafés donde mucha gente se encontraba para discutir cuestiones políticas y cotidianas, como uno de los tantos espacios que nucleaban a la comunidad. Así quedó impuesta en el imaginario cultural de gran parte de nuestra sociedad la ideología de época que valoraba todo lo que provenía del mundo empresarial y privado, y desvalorizaba o miraba desconfiadamente todo lo que provenía de la esfera pública o estatal, facilitando esto que no se cuestionara la ausencia del Estado.
En el nuevo contexto mundial, de capital global y transnacional, las metrópolis jugaron un papel clave, entre ellas la ciudad de Buenos Aires, histórica sede del poder político-económico en Argentina, por donde ingresaran nuevas corrientes artísticas desde el “primer mundo” y fueran desplazando a la cultura popular forjada en el interior del país y en la capital misma. Aparejado a esto y a la mercantilización de la cultura se produjo la banalización y el vaciamiento del contenido político, entendiéndolo como historia de luchas y reivindicaciones de una sociedad, que durante décadas se había desarrollado.
En la actualidad, se suma la masividad de la cultura vacía, cuya difusión es facilitada por la televisión e Internet, Estos medios masivos de (des)información, si bien no la invalidan, al utilizar la expresión artística la malversan, forjando así el gusto popular, y por ende la capacidad de percepción estética del público, propagando los valores de “la nueva era” ya mencionados.
En consonancia con todos estos procesos, y producto de una política sistemática característica de la dictadura y el neoliberalismo, la juventud se encuentra en un estado de quietud y desmovilización, tanto como actor social como político. Es esta la mayor consecuencia actual, lo que provoca la inhibición de todo tipo de participación social y artística, haciendo difícil encontrar y crear espacios de comunicación y de expresión.
Para nosotros es un desafío desarrollar canales de expresión y de encuentro, donde todos podamos construir nuevos valores. Demostrar que el Estado hoy en día está volviendo a intervenir, y que nosotros debemos apropiarnos de éste, generando un impacto positivo que sea el comienzo de esta vuelta de tuerca. La toma de partido estética y política de hoy es: guerra al arte dirigido, guerra al arte conformista, al arte massmediático convertido en artículo de consumo, al arte integrado, al arte-mercancía que se deja seducir por el mercado.
“El arte ha sido durante mucho tiempo una renuncia a la responsabilidad, una abstención ante el mundo real. Pero ahora no se trata de embellecer al mundo en la obra de arte o en la imaginación, o de afearlo, o simplemente de copiarlo. Es preciso inventar nuevas realidades, es preciso reconstruir el mundo. El artista no tiene un reino aparte de la realidad común. El Nuevo Arte nace de un deseo de participación en el mundo” (Paco Urondo).

***

¿Qué es el arte para el Centro Cultural Rizoma?

“El teatro es una escuela de llanto y de risa y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equívocas y explicar con ejemplos vivos normas eternas del corazón y del sentimiento del hombre. Un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo; como el teatro que no recoge el latido social, el latido, histórico, el drama de sus gentes y el color genuino de su paisaje y de su espíritu, con risa o con lágrimas, no tiene derecho a llamarse teatro, sino sala de juego o sitio para hacer esa horrible cosa que se llama "matar el tiempo”.” Federico García Lorca.
Creemos en el arte como forma de denuncia y como posibilidad de sensibilizarnos es una herramienta para despertar las conciencias dormidas. Pero a la vez, no creemos en lo que suele llamarse “democratización de la cultura”, corriente según la cual la cultura es algo ya establecido, inamovible, que debe acercarse a la población para de esta forma “elevar su nivel”. Por el contrario, la cultura está en permanente construcción y es nuestro desafío captar ese movimiento al tiempo que se va sucediendo, poder receptar las inquietudes de la gente, cuáles son sus formas, sus intereses, sus problemáticas, sus tiempos, para así ayudar a esa gestación de la cultura real, que no es otra que la del pueblo. Un artista que cree tener la verdad y pretende ponerla al servicio del pueblo que no la tiene, no es un artista sino un iluminador. Y ya sabemos lo que implica el iluminisimo, esa concepción del otro como un recipiente vacío donde podemos volcar toda nuestra verdad: otra forma más de colonización de cuerpos y mentes. Esta idea sólo es un obstáculo para la real democracia cultural. “Es más importante abrir al pueblo los espacios de expresión y cederle los recursos que le corresponden para que pueda desarrollar su propia cultura, descolonizarla, explorar sus posibilidades y alcanzar su florecimiento” (Adolfo Colombres)
El arte es el canal a través del cual sucede la vida. Un canal es el lecho por donde pasa el rio. Los ríos discurren sobre la superficie, o en corrientes subterráneas, el agua desgasta los materiales que hay por donde pasa y arrastra los restos en dirección al mar, dejándolos depositados en diversos lugares, formando nuevos suelos y, en definitiva, transformando el paisaje. El agua crea cascadas, grutas, desfiladeros, meandros y deltas. En ocasiones inunda determinadas regiones, más o menos amplias, del territorio. La vida se ha desarrollado de forma más prolífera, desde siempre, en las márgenes de los ríos.
La relación entre el lecho del rio y su contenido es dialéctica: el primero lo contiene y al mismo tiempo el río le da su forma. El Centro Cultural Rizoma se propone como canal a través del cual suceda el río, es decir, se realice en el presente. El agua de ese río es el contenido del arte. Entonces será lo que suceda allí lo que vaya moldeando y transformando el lecho del espacio propuesto. Esto implica la disponibilidad para la adaptación y la flexibilidad como principios sobre los cuales estructurar nuestro sitio.

Sensibilidad interna Vs Racionalización excesiva
El arte es la posibilidad de abrir la puerta hacia un mundo menos racional y más sensible. Para nosotros a través del acto artístico, de un artista que se dispone y pone su cuerpo al servicio de la transmisión hacia otro que está viendo ese acto, se pueden despertar tantas cosas dentro de uno, mucho más poderosas que el simple entendimiento racional de la vida y los acontecimientos. Y es de esta forma, cuando las preguntas y las inquietudes surgen desde este lugar profundo y sincero, al cual uno no puede escapar, cuando existe la posibilidad de la transformación real del ser. Cuando seamos capaces de comprender sensiblemente al otro será cuando podamos entender que el otro y uno somos lo mismo. Que el conflicto que encarna el actor, la imagen que muestra la fotografía, la idea que encierra un verso son tan nuestras como de quien nos las está ofreciendo para apropiárnoslas.
“Lo que tenemos que expresar ya está con nosotros, en nosotros, de manera que la obra de creatividad no es cuestión de hacer venir el material sino de desbloquear los obstáculos para su flujo. El conocimiento razonado proviene de una información de la que tenemos clara conciencia, y es solo una muestra parcial de nuestro conocimiento total. El conocimiento intuitivo en cambio, procede de todo lo que sabemos y de todo lo que somos. Converge en el momento a partir de una rica pluralidad de direcciones y fuentes”. (Freeplay)
Pretendemos utilizar el razonamiento sobre lo que estamos haciendo en función de ello y no por fuera: es necesario repensar el concepto de racionalidad. La experiencia es el volver de manera reflexiva sobre la vivencia, el instante presente en el que se desarrolla el hecho artístico, para lograr incorporarla como bagaje de conocimiento que permita desarrollar el nuevo encuentro vivencial.
El arte se halla actualmente reducido a la simple innovación, esa característica de la producción capitalista exigida en esta lógica de la necesidad de crear nuevos deseos. De allí deriva una mayor confusión entre la simple innovación y la búsqueda de sentido, de la que es víctima el arte contemporáneo. Por un lado, tenemos al arte como proveedor de placer, disfrute, goce, el arte por el arte, es decir, con sentido hedonista. Por el otro lado, el arte conceptualizado como modificador de las conciencias y como forma de denuncia constante de la realidad que vivimos, situada históricamente en un lugar determinado. Es una forma de entender esa realidad, es el paso previo a su modificación. Esto también es hacer política, echando luz sobre el contenido y el potencial del arte resignificado y lleno de ideas, propuestas, energía transformadora, siempre íntimamente relacionado con la realidad concreta y objetiva de los acontecimientos presentes de la sociedad en la que vivimos. El arte verdaderamente revolucionario es el que descompone al mundo para recomponerlo mejor, de manera liberadora.
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Seremos Rizoma

Hay un concepto de Gilles Deleuze que le da nombre a este Centro Cultural: Rizoma. Concepto con el que todos nos identificamos por su gran valor simbólico. Es el ideal de funcionamiento de cualquier grupo existente, en cualquier nivel de la sociedad. El ideal de grupo es no jerárquico y no es una unidad que tenga un centro, sino más bien una red en la cual todos los puntos de la misma están interconectados. ¡Y ASÍ ES COMO DEBE SER!
“El Rizoma funciona como un mapa reversible, modificable, desmontable, susceptible de recibir modificaciones. Puede ser roto, adaptable a cualquier naturaleza. No tiene memoria organizadora o autómata central.”
Eso es un rizoma, un esquema teórico a llevar a cabo, una realidad a ser escrita y hecha, una novedad. ¡La queremos!
Lo ideal y lo real. Qué dicotomía tan histórica. Cuántos habrán escrito al respecto y nosotros aquí mismo nos proponemos repetir esa historia. Pero ahí justamente reside la gracia. Que la historia se repite, pero en otra época, en otro momento, en otro contexto o punto en la extensión de la vida, que está nutrido de experiencias que otros antes no vivieron.
Nos costaría bastante cazar un pez con una lanza, es verdad. Pero ese hombre primitivo nunca leyó Aristóteles, Platón, Descartes, Marx y no sabe lo que es el Mayo Francés, ni la Revolución Cubana. Ni siquiera sabe de la formación de los Estados.
Y en relación a lo ideal y a lo real, el Estado es un tema en discordia permanente. ¡El Estado! Ese Estado que nos hace miembros de la sociedad, que nos da derechos y obligaciones, que nos obliga de igual manera tanto a unos como a otros, que nos hace iguales jurídicamente hablando. Que hace que no nos matemos. Que nos cohesiona y nos coacciona a la vez y que es la forma que encontramos históricamente a través de la política para organizarnos.
En el curso de una larga historia el Estado ha sido un modelo de pensamiento, de cómo organizar el mundo. Hoy es una realidad que no se condice con lo idealizado. Bien sabemos que el Estado por naturaleza es verticalista y que no forma una planicie para que los distintos actores sociales puedan expresarse. Porque el Estado no es rizomático, es arbóreo. Es una unidad que tiene un centro del cual se desprenden ramificaciones que proliferan en dicotomías restrictivas de todo pensamiento externo. La membrecía es una de ellas: miembro o no miembro.
Sabemos también que el Estado es la expresión de la ideología de una clase social dominante. Sabemos que el Estado es una comunidad ilusoria, como bien decía Marx. Y creemos que para vivir en una sociedad totalmente justa e igualitaria no tendría que haber ni Estado, ni ideologías. Ahora bien… esto es en el plano de lo ideal porque quiere decir que no habría clases sociales diferenciadas por la posesión de los medios de producción. Sin embargo, entendemos que la realidad que atravesamos está bastante lejos de esa idealización. Por esto nosotros decimos que sí, apoyamos y celebramos las políticas y las medidas que están en relación a las necesidades reales de la sociedad en la que vivimos y que están abriendo senderos hacia allí. Nosotros no pactamos con las personas, sino con sus acciones concretas y entendemos que desde el Estado se están desarrollando políticas inclusivas e integrativas que apuntan a la distribución de los recursos que el propio Estado genera. En este momento en donde la correlación de fuerzas no es la necesaria para recomponer el mundo desde sus raíces más profundas, vemos que esta es la mejor salida transitoria para la gente que menos tiene. Lo idealizado sigue vigente, solo estamos contextualizando para que el camino hacia el ideal se empiece a construir, dejando de ser mera fantasía.
La propuesta del Centro Cultural Rizoma es tener bien presente esta situación en la que nos encontramos para poder empezar a construir desde dentro del sistema un Estado más igualitario, con mayores oportunidades para todos los habitantes del suelo argentino. Y creemos firmemente que para que eso suceda primero tenemos que saber qué es lo que brinda el Estado, cuales son las oportunidades que nos da. Desde aquí nos proponemos como articuladores para que esas oportunidades y beneficios que otorga el Estado le lleguen a la gente, creando canales para que cada punto de la red esté bien comunicado, gestando así una sociedad más rizomática. Si todos sabemos lo que pasa, ¡ya está a la vista! Y el que mira para el costado será juzgado por la moral rizomática que funcionará no condenando, sino invitando a la reflexión.

¡Bienvenidos sean los bienaventurados!
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teatro de pueblo

"El teatro es una escuela de llanto y de risa y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equívocas y explicar con ejemplos vivos normas eternas del corazón y del sentimiento del hombre. Un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo; como el teatro que no recoge el latido social, el latido, histórico, el drama de sus gentes y el color genuino de su paisaje y de su espíritu, con risa o con lágrimas, no tiene derecho a llamarse teatro, sino sala de juego o sitio para hacer esa horrible cosa que se llama "matar el tiempo"."
Federico García Lorca